La producción de bioetanol provoca la desaparición de tierras destinadas al cultivo de materias primas para la alimentación humana.
Ni la producción de bioetanol ni el cultivo de materias primas para la alimentación humana sufrirán escasez de tierras en la Unión Europea y en los EE.UU. La producción adicional necesaria hasta el año 2020 se alcanzará vía mejora de los rendimientos agrícolas (*).
Para cumplir con 15 mil millones de galones de etanol de maíz en 2015 no sería necesario reconvertir nuevos pastizales o bosques en los EE.UU. o fuera de los EE.UU. (**).
Por otra parte, el bioetanol de segunda generación, elaborado a partir de restos vegetales, sustituirá gradualmente al producido a partir de materias primas alimentarias (***).


