La mayor utilización de cereales destinados a producir bioetanol en los Estados Unidos y Europa está provocando indirectamente la transformación de las selvas tropicales y otros ecosistemas nativos en tierras de cultivo, lo cual contribuye a incrementar indirectamente las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI).
A pesar de la creciente demanda, la tierra dedicada a la producción de cereales a nivel mundial ha disminuido de forma constante desde principios de 1980. Sólo en el periodo 2008-2009, el área de las tierras de cultivo de cereales en el mundo disminuyó casi 9 millones de acres como resultado de aumentos significativos en la productividad agrícola. Sólo en los EE.UU., el rendimiento de maíz por hectárea se ha incrementado en un 38% en los últimos 20 años (*).
El 90% del incremento esperado de la producción agrícola en el mundo en los próximos años vendrá de tierras de cultivo existentes en la actualidad a través de aumentos de rendimiento agrícola y de inversiones en infraestructura agrícola (**). Las exportaciones de maíz en EE.UU. han aumentado desde 2007/2008 a niveles muy por encima de la media de los 10 últimos años, a pesar de haber alcanzado un nivel récord de producción de bioetanol. Se prevé que los niveles de exportación de maíz para 2009/10 estén entre los más elevados de la historia. Además, la industria de bioetanol ha exportado una cantidad récord de pienso animal (subproducto obtenido a través del proceso de fabricación de etanol) a los productores ganaderos de todo el mundo durante el último año. (***).


